Tienda
Compra arte que enamore
Caminaba por un lugar alejado de todo cuando un trozo de tela enredado entre las zarzas llamó mi atención. Observando aquella vieja prenda de ropa, imaginé a una joven rebelde danzando, ajena al resto del mundo. Imaginé una sombra retorcida alzándose altiva y señalando a aquella muchacha, acusándola de sus propios miedos mientras vomitaba su acerbo mensaje con furor fanático. Imaginé a la joven sometida por monstruos sádicos y crueles, los cuales, valiéndose del miedo y la ignorancia, aguijoneaban con sus espinas las mentes de los pocos que se atrevían a preguntar, sacudiéndolas como ramas al viento. Imaginé la rabia, el dolor y la impotencia. Un último baile al son del crepitar, envuelta por el odio que todo lo consumía bajo sus pies.



